“Todos los nombres” es uno de esos pocos libros que todavía merecen ser definidos como un clásico.”
“Todos
los nombres” es la historia de amor más intensa de la literatura portuguesa de
todos los tiempos.” Eduardo Louren&o
“Todos
los nombres” es el relato de aventuras de un José “sin nombre”, aunque el suyo
sea el único que figure en la historia.
En su
aparente humildad, en su auténtica soledad, en su falta de bienes materiales y
afectivos y, sobre todo, en su inalienable dignidad humana, este don José es
pariente próximo de otros personajes literarios: Bouvard y Pécuchet, los
copistas enciclopédicos de Flaubert; el obstinado Bartleby de Melville; el
metafísico Bernardo Soares de Pessoa...
“Don José
comienza cultivando la afición inocente de coleccionar noticias sobre personas
famosas.
Pero,
para otorgarles fiabilidad, decide completarlas con los documentos del Registro
Civil donde trabaja. Ello lo obliga a cometer infracciones al reglamento y a
protagonizar aventuras de las que nunca se había creído capaz”.
“Saramago
opta por la subversión individual contra la opresión de las autoridades
catalogadoras, por el desorden de la vida contra el desorden de la muerte. Y
todo con un estilo que parece haber alcanzado, en la cima de la simplicidad, la
cima de la sutileza.
