Isaac Asimov
La última respuesta
En la historia, el físico ateo Murray Templeton muere de un ataque al
corazón y es recibido por un ser de conocimiento supuestamente infinito. Este
ser, conocido como La Voz, le explica al físico la naturaleza de la vida después
de la muerte debido a un nexus de fuerzas electromagnéticas. La Voz explica
que, aunque según las ideas humanas se asemeja a Dios, es contrario a cualquier
concepción humana de tal ser; informa también que todo el universo es una
creación de ella, con el propósito de que iba a dar lugar a la vida inteligente
que, después de la muerte, podía seleccionar para sus propios fines: pensar,
por toda la eternidad, para hallar conocimiento a fin de divertirle.
El físico entonces se consterna por la idea de pensar y descubrir por
ningún motivo, salvo para divertir a un ser capaz de sobrepasar fácilmente su
intelecto con un poco de esfuerzo.
