Un hombre parado
ante un semáforo en rojo se queda ciego súbitamente. Es el primer casó de una
«ceguera blanca» que se expande de manera fulminante. Internados en cuarentena
o perdidos en la ciudad, los ciegos tendrán que enfrentarse con lo que existe
de más primitivo en la naturaleza humana: la voluntad de sobrevivir a cualquier
precio.
Ensayo sobre la ceguera es la ficción de un autor que nos alerta sobre
«la responsabilidad de tener ojos cuando otros los perdieron». José Saramago
traza en este libro una imagen aterradora -y conmovedora- de los tiempos
sombríos que estamos viviendo, a la vera de un nuevo milenio. En un mundo así,
¿cabrá alguna esperanza? El lector conocerá una experiencia imaginativa única.
En un punto donde se cruzan literatura y sabiduría, José Saramago nos obliga a
parar, cerrar los ojos y ver. Recuperar la lucidez y rescatar el afecto son dos
propuestas fundamentales de una novela que es, también, una reflexión sobre la
ética del amor y la solidaridad. « Hay en nosotros una cosa que no tiene
nombre, esa cosa es lo que somos», declara uno de los personajes. Dicho con
otras palabras: tal vez el deseó más profundo del ser humano sea poder darse a
sí mismo, un día, el nombre que le falta.
