José Saramago
muestra lo importante que es el libro y la lectura en la vida de un ser humano.
Hace comparaciones con la vida cotidiana, manifestando que la gente sólo saca
excusas para explicar el porqué no leen, teniendo aún herramientas suficientes
para lograr una buena lectura. Cuestiona también, si la enseñanza refuerza como
debería de ser, la lectura y el amor por los libros, siendo ésta indispensable
en la educación. Para dar solución a todas estas cuestiones de Saramago, es
necesario detallar con atención sus explicaciones, pues da a entender que no es
que no se pueda leer un libro, sino que no se quiere.
El presente
texto es fiel trascripción, revisada por el autor, del pregón de la Feria del
Libro de Granada en su edición de 1999.
